Una columna con ironía

Egen text · Åk 4–9

Lee un artículo sobre cómo funciona la ironía en español. Después escribe una columna breve y divertida sobre un pequeño problema de la vida diaria, con ironía o exageración, y revísala.

Så fungerar det

Queremos que el lector sonría y, a la vez, entienda lo que pensamos de verdad. La ironía dice lo contrario de lo que se quiere decir: ¡Qué día tan maravilloso!, cuando llueve a cántaros. Para que funcione, el lector tiene que reconocer la situación.

La exageración y las preguntas retóricas también ayudan: ¿Quién necesita dormir, si tiene un vecino que toca la batería? Ríete de las situaciones o de ti, nunca de una persona real ni de un grupo. Lee el texto en voz alta: el humor necesita ritmo, y a menudo la frase más corta es la más graciosa.

¡Genial! El autobús ha vuelto a pasar dos minutos antes. Es mi deporte favorito: correr detrás de él.

Cuando las palabras dicen lo contrario

Imagina que sales de casa un día de excursión, llueve a cántaros y tu amigo exclama: «¡Qué día tan maravilloso!». No está loco ni se ha equivocado de palabra. Está usando la ironía, uno de los recursos favoritos del humor en español. La ironía consiste en decir lo contrario de lo que se piensa, esperando que el oyente lo entienda. Si llega tarde un compañero que siempre llega tarde, alguien puede decirle: «¡Hombre, qué sorpresa verte tan puntual!». Las palabras dicen sorpresa y puntualidad; el mensaje real es justo lo contrario. Por eso, para entender la ironía no basta con conocer el vocabulario. El truco está en fijarse en el tono, en la cara de quien habla y, sobre todo, en la situación. Las palabras solas pueden engañar. Otras formas de humor se apoyan en el propio idioma. Los juegos de palabras aprovechan que una palabra suena como otra o tiene dos sentidos. ¿Qué le dice un jardinero a otro? «Disfrutemos mientras podamos». El chiste solo funciona si sabes que podar es cortar las ramas de las plantas y que podamos es también una forma de poder. Por eso dicen que, cuando entiendes los chistes en otro idioma, ya lo dominas. El humor cambia también de un país a otro. En España triunfan desde hace años los monólogos: humoristas que, solos en un escenario, cuentan situaciones cotidianas, como las reuniones de vecinos o las conversaciones familiares, y las exageran hasta el absurdo. En muchos países de América Latina se valora el humor rápido e ingenioso de la conversación diaria. Pero hay algo que comparten casi todas las culturas: el mejor humor no se ríe de los demás, sino con ellos. Saber reírse de uno mismo acerca a las personas y hace más llevaderos los momentos difíciles.

Källor

  1. Kursplan i moderna språk, Lgr22, Skolverket